¿Mi hijo pega o muerde en la guardería?

Es un comportamiento habitual de los niños pequeños, y no tiene ningún valor agresivo, ¡te lo aseguro! No lo hace con la intención de hacer daño a nadie: probablemente sea un acto impulsivo, que puede estar relacionado con una emoción de frustración (si otro niño le ha quitado el juguete, por ejemplo), o con un intento un poco torpe de establecer contacto. Incluso puede estar expresando mucho afecto al morder. Explícale con calma que ese comportamiento no está permitido y ayúdale a consolar al niño al que ha mordido o pateado.

Mi hijo sigue resfriado, ¿qué debo hacer?

Hay innumerables formas de virus del resfriado, ¡así que es probable que te los encuentres muy a menudo! Lo más importante es lavar la nariz de tu hijo con suero fisiológico varias veces al día, sobre todo antes de las comidas y antes de acostarse: así le será más fácil comer y dormir. Además, si el resfriado le impide comer, no dudes en ofrecerle comidas más frecuentes, pero más pequeñas. También debes asegurarte de que tu bebé está suficientemente hidratado y de que la habitación está bien humedecida y ventilada, para ayudar a humedecer sus secreciones. Una última cosa: acuérdate de vigilar su temperatura y su estado general, sobre todo si no tiene problemas para respirar.

Léa Kourganoff, matrona jefe de equipo Mayo responde a las 3 preguntas más frecuentes de las embarazadas en la aplicación.

Embarazo y bebé: respuestas a las preguntas que más nos hacemos 

Dolor durante el embarazo, dolores del bebé... Durante el embarazo y los primeros años de vida de un niño, surgen un montón de preguntas. Para responder a las más importantes, nos reunimos con el equipo de Mayo. Es un poco como tener un ejército de profesionales -una matrona, un pediatra, un especialista- en el bolsillo, siempre a mano con buenos consejos. Para Charlie Crane, la aplicación da respuesta a las preguntas más frecuentes de su comunidad.

Emmanuelle Rigeade, enfermera de guardería y coordinadora de equipo Mayoresponde a las 3 preguntas más frecuentes de los padres sobre la aplicación.

¿Por qué llora mi bebé en cuanto lo acuesto?

Tu bebé acaba de pasar nueve meses en el vientre de su madre, donde ha sido acunado y masajeado por los movimientos del líquido amniótico. Sigue necesitando señales tranquilizadoras a su alrededor (el sonido de tu voz, el ruido de tu corazón, el calor de tu pecho...) y necesita sentirse "contenido" y cerca de ti. Por eso, no es raro que llore cuando le acuestes durante las primeras semanas. No dudes en tenerlo cerca de ti (llevar al bebé en brazos es una buena manera de tener las manos libres), o en ponerle una mano encima cuando esté tumbado. 

Ya no siento los síntomas de los primeros meses de embarazo. ¿Debo preocuparme?

La ausencia de síntomas de embarazo o su desaparición durante el primer trimestre no debe preocuparte 🙂 Probablemente se deba a que tu secreción hormonal ha disminuido un poco, ¡dándote por fin un respiro!

Lo que debe alertarte: si sientes calambres en el bajo vientre, acompañados de sangrado. Por lo demás, es muy probable que tu embarazo avance sin problemas 🙂 ¡Disfruta de la tranquilidad!

Si sigues preocupada, nada te tranquilizará más que una visita a tu médico para comprobar que todo va bien.

A veces siento contracciones, pero no son dolorosas. ¿Es normal?

¿Su útero se endurece durante un minuto y luego se relaja? Podría tratarse de una contracción de Braxton-Hicks (llamada así por el médico que las describió por primera vez). Durante el embarazo, es habitual experimentarlas de vez en cuando: el límite máximo suele fijarse en 10-15 al día. Si se vuelven más frecuentes o van acompañadas de un dolor del tipo "dolor de regla", es importante consultar a un médico para que haga un balance de la situación.

Siento tirantez en los laterales del bajo vientre, ¿es normal?

Se parece mucho al dolor de ligamentos. No es raro sentirlo, así que no te preocupes. A medida que el feto crece, el útero empuja y tira de sus ligamentos y de los de los órganos vecinos, como si fueran grandes gomas elásticas.

Mientras siga siendo una fuente de molestias o de vergüenza, no hay nada de qué preocuparse, al contrario, ¡es porque tu pequeño se está desarrollando! Puedes intentar aliviarlas con calor (bolsa de agua caliente, baño, ducha) y reposo.

Por supuesto, si te preocupa estar experimentando un dolor intenso, permanente o cada vez mayor, sería buena idea acudir a una consulta para comprobar que todo va bien 🙂 .

¿Aún tiene preguntas? Ir a Mayo ¡!

 

Gracias a Cécilia y al equipo mayo por su tiempo.