¡Está el sol, la playa y... su bebé! Qué delicia chapotear en el agua y observar a su bebé descubrir el mar. Es la hora de los primeros castillos de arena, de las primeras olas que hacen cosquillas en los pies y de descubrir la sensación de la arena entre los dedos. Llevar a su bebé a la playa es una experiencia apasionante, aún más cuando se está bien preparado. Descubra todos nuestros consejos para una sesión de playa perfecta con su bebé.
Operación sombra
La delicada piel de un bebé es extremadamente sensible a los rayos del sol. Evite exponer a sus bebés al sol. Lleve gafas de sol, sombrero, camiseta anti-UV, crema solar con índice 50, bañador y parasol (una tienda de campaña o un tipi anti-UV también sirven) para garantizar su protección. Dé preferencia a los horarios en que el sol pica menos fuerte, es decir, por la mañana o a última hora de la tarde. Si va a la playa con su cochecito y deja a su bebé dentro, lleve una sombrilla para protegerlo. Somos fans de los muselinas, pero esta tela tan suave no es una protección solar. Puede bloquear el paso del aire y convierte rápidamente el cochecito en un horno. Por último, piense en el vaporizador para rociar suavemente a su bebé. Lleve también una botella de agua en una nevera portátil para limpiar las manos de su bebé, preparar su biberón, darle de beber… No olvide tampoco beber si está dando el pecho.
Operación baño
Antes de ir a la playa, hay que saber que los bebés menores de 6 meses no deben bañarse en una piscina ni en una masa de agua. Los riesgos para la salud relacionados con el agua fría, los gérmenes presentes en el agua e incluso las otitis son demasiado importantes para los recién nacidos. Consulte a su pediatra antes de salir de vacaciones, le dará sus consejos. Cuando su bebé tenga más de 6 meses y no sufra ninguna patología, puede comenzar a bañarlo. Empiece por los pies, cuando las olas vengan a acariciar sus deditos. Compruebe cómo reacciona su bebé. Si le gusta, puede ir subiendo progresivamente más alto y más profundo. Cada bebé es diferente, así que tómese su tiempo y observe atentamente a su pequeño.
Operación secado
Los bebés se enfrían rápidamente en el agua del mar. Lo notará enseguida si tiembla y… cuidado con los labios azulados. En ese caso, ponga en marcha rápidamente la operación secado. Cambie a su bebé con ropa seca y envuélvalo en una bonita toalla mullida. Algunos niños tampoco les gusta mojarse o no soportan la arena… Piense por tanto en llevar toallas grandes, que también serán útiles para tumbar a su bebé encima o cambiarle el pañal.
Operación soltar el control
La playa es a veces una prueba para algunos padres. La arena se cuela por todas partes, su bebé no para de comérsela. Lame los pequeños juguetes empapados de agua salada… Respire hondo (¿conoce la coherencia cardíaca?) y suelte el control. Su bebé está descubriendo el mundo. Anímele a explorar, vigílelo y déjese sorprender por sus reacciones. ¡La playa está llena de sorpresas!