Primeras vacaciones del bebé en la nieve: ¡todo lo que debes saber!
¿A partir de qué edad se puede llevar a un bebé a la montaña?
Antes de planificar su viaje al esquí con su bebé, existen algunas recomendaciones médicas a tener en cuenta. Se lo decimos de entrada: la ascensión al Everest o al Mont Blanco está prohibida para los más pequeños. De hecho, los médicos aconsejan no subir a más de 1 700 metros de altitud antes de los 15 meses. A recordar: se elige una estación no demasiado alta para garantizar al bebé (¡y a usted!) una estancia tranquila.

Subir con suavidad
La presión creada por la altitud puede ser dolorosa para su bebé. Para ayudarle, prevea pausas cuando suba en coche (entre 1200 y 1400 m de altitud, por ejemplo). Después, piense en hacerle mamar, ya sea con un biberón o un chupete. Los bebés no degluten como los adultos. Este sistema evitará los posibles dolores de oído, ¡como durante el despegue de un avión!
Preparar la maleta del bebé para la montaña
¡Lugar nevado y temperatura negativa significa ropa adecuada! Prepare ropa de abrigo y varias capas (body, camiseta interior, camiseta de manga larga, jerseys, leotardos), saco de dormir, nido de ángel, manoplas, gorros… En el exterior, abrigue bien a su hijo. En interiores, piense también en desvestirle para que no se acalore... En un artículo anterior, le explicamos cómo saber si su bebé tiene demasiado calor o demasiado frío y cómo vestirle por la noche.
Cuidado con el sol en las cimas
Los ojos de los bebés son sensibles y la reverberación del sol es intensa a causa de la nieve. Piense en las gafas de sol. Opte por un modelo solar anti-UV. Proteja también su rostro con una protección solar adaptada a los más pequeños.
En la montaña: ¿cochecito o portabebés?
Infórmese sobre su futuro lugar de vacaciones. ¿Es accesible en coche, es una pequeña ciudad con aceras o, por el contrario, una aldea con pistas nevadas? En cualquier caso, el portabebés puede ser útil para pasear con las manos libres. En este artículo, le revelamos todo sobre el porteo y los portabebés. Algunas estaciones de esquí ofrecen en alquiler cochecitos de tres ruedas especiales para la nieve, muy prácticos durante sus desplazamientos. De nuevo, infórmese en la oficina de turismo o en las tiendas de deporte de su estación de montaña.
Hidratarse, aún más en la montaña
Y sí, en la montaña el aire es seco tanto en interiores como en exteriores. Entre las viviendas calefactadas, el uso de ropa de abrigo y a veces técnica, bebés y adultos se deshidratan rápidamente en las cimas. Así que, pequeño recordatorio para mantenerse bien hidratado:
- Beber agua regularmente (cantimplora, biberón…),
- Hidratar la piel del bebé con cremas adecuadas para evitar sequedad, picores y tirantez de la piel.
Anticipar el modo de cuidado
¿Quiere bajar las pistas, pero qué hará con el pequeño? Anticipe el modo de cuidado de su hijo en el esquí. A veces, los clubs Piou Piou o las guarderías están muy solicitados… Infórmese bien antes de su viaje. Las guarderías aceptan en general a bebés desde los 4 meses. Cabe destacar que se desaconseja firmemente esquiar con su hijo en portabebés.
Prevenir los futuros pequeños accidentes
Por último, nuestra recomendación definitiva: además de llevar un buen botiquín, infórmese sobre los médicos y urgencias médicas en su lugar de vacaciones.
Estos son los imprescindibles de un botiquín para bebé:
- Paracetamol: en caso de fiebre.
- Gel calmante o tipo manzanilla (homeopatía): en caso de dentición.
- Soluciones de rehidratación: en caso de diarrea
- Antidiarreico: para aliviar los cólicos de su bebé.
- Suero fisiológico: multiusos.
- Crema hidratante
- Árnica: en caso de moretón o chichón.
- Antiséptico: en caso de heridas.
- Apósitos
- Aspirador nasal
- Termómetro
- Apósito
- Par de tijeras pequeñas
- Cuadrado de algodón
¡Buena estancia en la montaña!
El equipo Charlie Crane


