¿Cómo ayudar al bebé a dormir toda la noche?
¿A partir de qué edad duerme un bebé toda la noche?
Esta es la pregunta tan esperada… Nuestro principal consejo es ser realista con tus expectativas. A partir de los 3-4 meses, algunos pequeños duermen 5 horas seguidas. ¡Es una media muy buena! Antes de los 8 meses, es raro que un bebé duerma noches completas de 12 horas. A continuación te explicamos con más detalle las diferentes etapas del sueño en el niño.
Las fases del sueño en el recién nacido
En tu vientre, tu bebé estaba calentito. Todas sus necesidades se cubrían de forma automática. Cuando nace, tu bebé descubre un mundo nuevo. Descubre el frío, el hambre, los dolores, el cansancio… Por eso, se despierta varias veces por noche, especialmente para comer. El hambre no es la única razón de sus despertares nocturnos. El bebé todavía no distingue entre el día y la noche, a esto se le llama el ritmo circadiano.
El recién nacido necesita muchas horas de sueño, entre 16 y 20 horas al día. De 0 a 2 meses, los bebés necesitan entre 16 y 20 horas de sueño por cada período de 24 horas, repartidas entre el día y la noche. Su ciclo de sueño dura entre 50 minutos y una hora, con una fase agitada más larga y una fase tranquila más corta. Durante las fases de sueño agitado, podría parecer que el bebé ha terminado su siesta. Se mueve, gruñe, se agita… pero sigue durmiendo. Un pequeño consejo: no corras hacia tu hijo si crees que se ha despertado. Primero, comprueba si todavía está adormilado. En resumen, evita despertar a un bebé que duerme (aunque te eche demasiado de menos).
Algunos bebés encadenan los ciclos, mientras que otros tienen más dificultades. A la hora de dormirse, ocurre lo mismo. Tu bebé reclama los brazos o tu presencia… y es normal. Lo ideal es alternar el adormecimiento en brazos (si lo necesita) durante las siestas y luego dormir en su cuna en un entorno adecuado. Este sistema es especialmente beneficioso para aprender a distinguir el día de la noche.
¿Tienes dudas? La buena noticia es que cuando un bebé es muy pequeño, no se le crean malos hábitos. Como diría Maëlys Le Levreur, se responden sus necesidades. A partir de los 4-6 meses, se recomienda dejar que tu hijo aprenda a volver a dormirse solo (más fácil decirlo que hacerlo, ¡lo sabemos!).
Ahora es el momento de los consejos y, si encuentras dificultades reales, piensa en consultar a un especialista en sueño.
El sueño del bebé a partir de los 3 meses
En general, es a partir de los 3-4 meses cuando tu hijo empieza a hacer las llamadas noches completas según su ritmo de bebé. Esto supone entre 5 y 6 horas de sueño seguidas. Un aviso para los padres que se preocupan comparándose con otros niños: esta cifra es una media, no una norma.
Las señales para detectar cuándo acostar al bebé
Para ayudar a los bebés a dormir bien, observa a tu bebé. Aprende a reconocer estas señales de cansancio que no engañan:
- El bebé bosteza,
- Se frota los ojos,
- Tiene la mirada perdida o en el vacío,
- El bebé se chupa el pulgar o los dedos, se toca la cara,
- El bebé llora, está muy tranquilo o, por el contrario, gruñón…
En cuanto veas una de estas señales, ofrece a tu hijo el sueño en los 15 minutos siguientes. No esperes a que ya esté dormido para colocarlo en su cuna.
La importancia del ritual nocturno para los bebés
Por la noche, se establece un ritual que será prácticamente siempre el mismo. No hace falta probar técnicas diferentes cada noche; en principio, el bebé necesita constancia… Esta pequeña secuencia será la señal de que es hora de relajarse. Esta rutina reconfortante debe instaurarse a partir de las 6-8 semanas. Tu bebé irá aprendiendo poco a poco a reconocer las señales de la noche gracias al entorno que vas a crear.
Cuando se acerca la hora de partir al país de los sueños:
- Acuesta a tu hijo siempre a la misma hora, entre las 18:30 y las 20:00.
- Acuesta a tu hijo en el mismo lugar, su habitación o la que compartís.
- Reduce el ruido en casa.
- Baja las luces de su habitación: corre las cortinas o las persianas si todavía es de día para crear el ambiente adecuado para el bebé.
- Enciende una luz nocturna.
- Pon al bebé en su saco de dormir.
- Cántale una nana o léele un pequeño cuento.
- Después de un abrazo, coloca a tu bebé en su cuna.
- Aléjate progresivamente, sin hacer crujir el suelo…
- Cierra suavemente la puerta... ¡y reza al dios del sueño!
Otros consejos para una buena noche de sueño
El sueño nocturno también se prepara durante el día con las siestas:
- Respeta sus necesidades de siesta durante el día. Lo ideal es que tu bebé duerma durante el día al menos una vez en su moisés o su capazo.
- No te saltes ninguna siesta ni retrases la hora de dormir por la noche. El bebé no se desplazará porque lo hayas acostado más tarde. Corre el riesgo de estar aún más gruñón… ¡y tú también!
¡Les deseamos un buen camino hacia noches completas y reparadoras!
El equipo Charlie Crane


