El despertar del bebé en los primeros meses

¡Tu precioso bebé ha nacido! Como buenos padres, evidentemente quieres lo mejor para él. Pero, ¿cómo ayudarle suavemente a despertar al mundo que le rodea y acompañarle de la mejor manera para que crezca bien? Charlie Crane ha abordado la cuestión en profundidad: en este artículo te resumimos todas las etapas clave de los primeros meses y te explicamos por qué un material específico es esencial.
L’éveil de bébé les premiers mois

Las condiciones adecuadas

¡Un bebé necesita a sus padres para sobrevivir, pero también para crecer bien! Es interactuando con tu hijo como desarrollará su capacidad de moverse, de agarrar objetos y de descubrir el mundo exterior. Tu bebé necesita un entorno seguro y adaptado a su motricidad. Y sí, habrá que esconder los jarrones, cerrar bien los armarios, o al menos durante cierto tiempo…

Los imprescindibles para un bebé que está despertando son:

  • La alfombra de juego: una gran superficie de juego suave y aislante del frío.
  • El arco: para estimular su vista y su motricidad. El arco también permite que tu bebé sea relativamente "autónomo", ya que no necesita que tú recojas los juguetes que se caigan.
  • La hamaca: un pequeño asiento para observar lo que le rodea. Muy práctico cuando necesitas ocuparte de tus cosas, o incluso para darle de comer al principio de la diversificación alimentaria.

 

De 1 a 4 meses

El primer mes, tu bebé despierta suavemente y toma conciencia de su cuerpo. Aún ve borroso pero logra distinguir los colores, incluso el de una alfombra de juego sobre la que estuviera tumbado. Escucha mucho y reconoce la voz de sus padres, que oyó con frecuencia en el vientre de su madre. Puedes jugar y hacer vocalizaciones, susurros, onomatopeyas (¿sabes cuando uno parece un poco embobado hablándole a su bebé?), sonrisas, balbuceos, caricias… cuando está en tus brazos, tumbado boca arriba sobre su alfombra de juego, en su hamaca, durante el baño o durante el cambio de pañal.

¿El objetivo? Interactuar con él, hacerle descubrir sensaciones y crear un vínculo.

A esta edad, tu bebé se cansa muy rápido. Puede mirar, pero eso le agota. Si aparta la cabeza, no es que ya no quiera ver, sino que necesita descansar. Así que no dudes en devolverle a su moisés o a su cuna para una buena siesta bien merecida. Evidentemente, cuando tu bebé tiene hambre, también está menos receptivo. Aprenderás rápidamente a descifrar esas señales que es importante respetar para no estimularle demasiado… ¡Sería una lástima perderse la hora de la siesta!

A partir de los 2-3 meses, podrás estimular el control de su cabeza (¡súper importante!) colocándolo de vez en cuando boca abajo sobre su alfombra de juego para jugar con él. Se levanta, empieza a sonreír… ¡Pronto, lo prometemos, te pondrá una cara de póquer digna de Al Pacino!

De 4 a 8 meses

Tu bebé empieza a usar sus manos.

¡Es hora de el arco, los sonajeros, todos esos juguetes que hacen ruido, se agarran, se llevan a la boca y son tremendamente interesantes!

Tu hijo también descubre el mundo a través del gusto y de su boca. Algunos bebés incluso se chupan… el pie. No nos escandalizamos y le dejamos hacerlo, ¡se lo pasa en grande! Varía las posiciones de tu bebé sobre su alfombra de juego. Boca arriba o boca abajo para entrenar el control de su cabeza. ¿Estás ocupado? Coloca a tu bebé en su hamaca directamente en el suelo y déjale observarte. Pon el arco encima durante el tiempo de juego. El arco tiene una gran ventaja para él y para ti: ¡por fin juguetes que no se caen y que no hay que recoger! Parece ser que la lavadora también fascina a algunos bebés…

Por último, es el gran descubrimiento de su propio cuerpo. Acompaña este aprendizaje multiplicando los juegos de adivinanzas: ¿de quién es esta naricita, estas manitas, estas piernecitas? Y como en los primeros meses, cuida de respetar bien esos momentos de cansancio dejándole tranquilo con regularidad.

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