Primeros meses: ¿Cómo cuidar la piel del bebé?
Costra láctea, piel seca, eritemas, dentición… Los primeros meses de vida de un recién nacido ponen a prueba su piel y quizás ya lo hayas notado, poco a poco, una rutina de cuidado se establece en el día a día. Y sí, ¡el bebé se convierte en todo un experto en skincare! La suya tiene como objetivo curar o calmar, nutrir en profundidad las células de su piel, aliviar todos sus pequeños males. En este artículo, te contamos todo sobre el funcionamiento de la piel del bebé, su fragilidad y, sobre todo, te damos algunos consejos para cuidarla, gracias en particular a la marca de cuidados un poco mágica Tubby Todd, creada por una mamá.
¿Por qué la piel del bebé es frágil?
Hmmm, la piel del bebé, es así de simple, nunca nos cansamos de acariciarla, besarla, olerla… Sin embargo, merece una atención muy especial. A menudo hablamos de la piel suave de los recién nacidos, pero a pesar de ese aspecto aterciopelado en la superficie, a veces es muy seca y mucho más frágil que la piel de un adulto. Hay que esperar entre 2-3 años para que la piel de un niño se fortalezca y hasta los 6 años para alcanzar cierta madurez. Durante estos primeros tiempos, la piel de los más pequeños es propensa a la deshidratación, el eczema y otros problemas de piel atópica.
Se dice que esta piel es aún "inmadura" porque es más fina y la barrera protectora no está todavía optimizada. Además, con los pequeños pliegues de la piel, la transpiración y los roces, el bebé puede desarrollar rápidamente: enrojecimientos, irritaciones, micosis… Como padres, por eso la cuidamos mucho a diario para que el bebé no sufra con una piel tirante.
La buena noticia es que ¡al bebé le encanta la rutina! Al aplicar estos gestos de cuidado a diario, nutres su piel, tranquilizas al bebé y creas un vínculo.
¿Cómo elegir los productos de cuidado para los más pequeños?
Como habrás comprendido, esta piel es todavía joven y muy sensible, por lo que se recomienda encarecidamente elegir productos bien adaptados a este delicado epidermis. Elige productos de baño sin jabón y con pH neutro. Lo mejor es probar con muestras o formatos de viaje para ver si el bebé tolera los productos, especialmente si la piel es particularmente sensible o con tendencia alérgica.

Una skincare exitosa en el día a día pasa por…
1 - Una buena instalación
Los cuidados del bebé pueden realizarse sobre un colchón, en una cama, pero un cambiador ofrece algunas ventajas: una altura adecuada (para tu pequeña espalda ya bastante puesta a prueba por la parentalidad) y otro punto a favor, el de tener todos los productos a mano… Además, los cambiadores para bebé son seguros, cómodos y a menudo están situados cerca del espacio de baño o del dormitorio.
Hablando de comodidad, ¿conoces nuestra cambiador PAGO?
2 - Un baño sí, pero no demasiado caliente
La temperatura del baño del bebé influye en su piel… Y lamentablemente el agua calcárea (en algunas ciudades) tampoco ayuda. Hoy en día existen filtros suavizadores para hacer el agua menos agresiva para la piel. Cuando se tiene un bebé especialmente frágil, puede valer la pena invertir en uno. De lo contrario, recuerda que un agua entre 35 y 37 grados es el máximo para evitar la deshidratación cutánea.
Ten en cuenta también estos consejos para los más pequeños: no se recomienda dar un baño diario antes de los 2-3 años. Para evitar irritaciones, prefiere un secado suave dando toquecitos sin frotar la piel y, sobre todo, hidrata el cuerpo del bebé al salir del baño antes de volver a vestirlo.
3 - Productos adecuados
Siempre atentos a marcas especializadas, nos hemos enamorado de los productos de cuidado Tubby Todd. En Estados Unidos, es una verdadera institución. Como otras marcas de higiene para bebé, detrás de Tubby Todd se esconde una mamá desesperada por encontrar productos para aliviar el eczema de sus hijos… Apoyada por su marido, en 2013 creó una gama de cremas y productos de limpieza naturales para bebé. Fueron necesarios más de dos años de investigación para encontrar la fórmula perfecta que —por fin— hiciera milagros con sus tres hijos. Piel seca, eczema, eritemas, costra láctea… Nada queda olvidado en la gama actual.

4 - El suero fisiológico es un aliado
En la rutina, ¡el suero fisiológico es definitivamente tu aliado! Algunos padres incluso lo preparan en casa. Preferible al agua de mar, que todavía es un poco demasiado fuerte para un recién nacido, el suero fisiológico es para todos los días en el cuidado de la piel del bebé. Su pequeña nariz debe limpiarse y el hábito debe adquirirse desde los primeros meses para una buena higiene nasal y del sistema ORL. ¡No te arrepentirás en los años venideros!
5 - Un cuidado especial de la zona del pañal
Las suaves y pequeñas nalgas del bebé también están sometidas a algunas molestias durante un tiempo. Las heces, la dentición, los roces, el calor, la humedad… Todo está reunido para que esta zona se debilite, por lo que existen cuidados específicos. A menudo se recomienda una buena pomada grasa además de una crema diaria o de linimento.
6 - Una protección total del sol
La piel del bebé es ultrafina y muy frágil, por lo que es muy vulnerable frente a los rayos del sol. Por eso es fundamental no exponerla directamente a los rayos UV. ¡Numerosas marcas ofrecen productos solares adaptados a su epidermis! Te aconsejamos aplicarlos en la piel del bebé incluso si no está expuesto directamente al sol y, por supuesto, equiparse siempre con un sombrero y gafas durante las salidas estivales.
7 - Un pequeño masaje de vez en cuando…
Como broche final, ¿por qué no proponer de vez en cuando masajes al bebé? Bien instalado en un cambiador o sobre una toalla limpia después del aseo, puedes elegir un aceite neutro adaptado a los más pequeños y realizar movimientos sencillos con numerosos beneficios… Por supuesto, para la piel es un aporte extra de hidratación, y más en general, los masajes favorecen la relajación, el descanso, el sueño… ¡Crean vínculo y apego! Pequeño consejo: hazlo poco a poco…


