1 - Mathilde, ¿podrías contarnos tu trayectoria: cómo llegaste a la poesía y luego a la creación de esta antología?
Mi trayectoria es tan sinuosa como la de un río, pero, como él, siempre fluye en el sentido de mi corriente interior. Trabajé 20 años como periodista en el mundo de la moda y había creado un estudio de contenidos para marcas de lujo. Tras el nacimiento de mi tercer hijo, me harté de ese universo, de los encargos incesantes; necesitaba expresarme. Que mi trabajo tuviera sentido a mis ojos.
2 - ¿De dónde te vino la inspiración para publicar una antología de poesías para recién nacidos, tú cuyos hijos ya son mayores?
Tenía 45 años cuando tuve la idea. Y en mi mente, la maternidad había terminado para mí. Ya no me quedaría embarazada; ese número es como un círculo simbólico que me envuelve con su certeza. No tendré más hijos de carne, fabricados con mi sangre. Acunada en el saber de mi cuerpo, esa certeza hace nacer « À toi qui es là ».
Esta antología es como escribir en el libro de visitas de un lugar que uno ha amado por encima de todo. Lo abandonas y dejas el más bello de los mensajes para quienes vengan después. Con « À toi qui es là », transmito a mis hermanas, futuras madres, a los padres a su lado, palabras para construir el vínculo.
3 - Como editora y autora, ¿cómo equilibras estos dos roles? ¿Cuáles son las ventajas (y quizás los desafíos) de llevar ambos sombreros?
Son tiempos cerebrales distintos. El de autora es un tiempo en el que camino al borde del mundo, en mi jardín interior; escribo por las mañanas al amanecer. El de editora está orientado hacia los demás y transcurre en pleno día. Ambos se complementan a la perfección.
4 - ¿Cómo imaginas el papel de un libro de poesía en el mundo de hoy?
La poesía está de moda. Numerosos clubes de poesía están surgiendo. Sin duda porque esa palabra condensada y eficaz que habla de corazón a corazón, de manera instintiva, se adapta muy bien a nuestra época que vive a toda velocidad. Siempre hemos necesitado conectarnos unos con otros a través de la belleza.
5 - ¿Por qué publicar esta antología lanzando las Éditions Charlie Crane, en lugar de hacerlo con un editor ya establecido?
Desde hace más de diez años, mi marido Thomas en Charlie Crane acompaña a los jóvenes padres diseñando muebles bellos, envolventes y adaptados a los más pequeños. Acompañar a las familias a mi vez, pero esta vez con palabras, era algo evidente.
6 - ¿Cómo fue el proceso de selección de los autores y autoras?
Empecé a leer poesía, a ir a todos los lugares donde los poetas leían, los conocí, les hablé de mi idea y desde las primeras conversaciones sentí que no había soñado del todo este proyecto, que iba a existir, que se tendían puentes entre mi idea y los demás. Las ganas de difundir la poesía para los recién nacidos empezaron a devorarme. Tuve la idea del estuche al mismo tiempo que la de la antología. Era necesario que la gente tuviera ganas de regalárselo.
7 - ¿Qué lugar ocupó el objeto-libro (maquetación, ilustración, elección del papel, etc.) en tu proceso?
Es duro decirlo, pero un libro es también un producto. Debe encontrar un mercado. Si quería difundir la poesía al mayor número de personas, necesitaba el estuche más irresistible. Era evidente que tenía que ser bello. Y además, me gustan las cosas bonitas; mi cartera se queja mucho de ello, por cierto.

8 - Recientemente lanzaste un taller de poesía en el servicio de neonatología del Hospital Robert Debré, donde propones a los padres y recién nacidos un momento de lectura. ¿Puedes hablarnos de esta experiencia?
Voy a ver a los padres en su habitación, con su bebé prematuro o enfermo. Les explico los beneficios de la lectura, de la poesía, charlamos un poco juntos. Luego leo un poema y después los invito a leer a su vez. Es muy sencillo sobre el papel y, sin embargo, son experiencias más allá de las palabras. Un servicio de neonatología es un lugar muy particular. En cuanto se cierran las puertas, se penetra en un mundo donde la tensión sube diez grados. Los retos de vida y muerte son permanentes. La necesidad de los padres de ser acompañados y reconfortados, también. Y me alegra darles unos minutos de luz. Ellos me lo devuelven con creces.
9 - ¿Hubo algún momento o anécdota que te haya conmovido especialmente?
Cuando, en medio de su lectura, las madres se golpean de repente el corazón con la palma de la mano exclamando «¡Qué bien me hace esto!». No hay mejor recompensa. O ese padre que me explica que cambia los nombres en los textos por el de su hija para estar aún más cerca de ella durante la lectura.
10 - ¿Tienen las Éditions Charlie Crane otros proyectos en preparación?
Tenemos increíbles proyectos por venir para los recién nacidos. ¡Y divertidos libros-juguete para los más pequeños!
Para terminar: ¿qué querrías decirles a todas las personas (lectoras, lectores, padres, bebés, parejas) que serán tocadas por este libro?
Tengo ganas de tomarles la mano y decirles: lo sé, yo también. Sentir alegría juntos es la sal de la vida.