Encuentro con Paulina Atkinson, fundadora de la marca Organic Zoo
Encuentro con Paulina Atkinson, creadora de la marca de ropa para niños Organic Zoo, que tanto nos gusta: simple, bien pensada, sostenible… Nos cuenta su infancia en Polonia, su vida cotidiana en familia en Londres y su colaboración con Charlie Crane en torno al estampado "Olive Garden".
- ¿Cuál es la historia detrás de Organic Zoo? Desde su infancia en Polonia hasta su vida actual en Inglaterra…
Organic Zoo está profundamente arraigado en mi infancia. Crecí en la Polonia comunista, la vida era simple y desafiante pero a la vez rica en imaginación y en libertad. No teníamos mucho, así que nos divertíamos creando nuestros propios universos, jugando al aire libre, inventando juegos, encontrando alegría en las pequeñas cosas.
Ese sentimiento de simplicidad, creatividad y conexión con la naturaleza me acompañó. Cuando me mudé a Inglaterra, me encontré volviendo a esos valores. Organic Zoo se convirtió en una forma de expresarlos, creando ropa suave y práctica que permite a los niños moverse y explorar libremente.
- ¿Qué le dio la idea de crear su propia marca?
Ocurrió de manera muy natural. No encontraba ropa que se correspondiera con lo que yo consideraba que los niños realmente necesitaban: piezas simples, prácticas, confeccionadas con cuidado a partir de tejidos naturales. Quería crear algo auténtico y útil, y me dejé guiar por mi instinto.
- He leído que concede gran importancia a la fabricación de ropa respetuosa con el medio ambiente, ¿podría contarnos un poco más al respecto?
Sí, siempre ha estado en el corazón de la filosofía de Organic Zoo. Desde el principio, nuestro compromiso era simple: siempre ecológico. Solo utilizamos materias naturales y puras, sin mezclas sintéticas, y buscamos constantemente mejorar nuestros métodos de trabajo. Pero la sostenibilidad va más allá de los tejidos: también tiene que ver con la manera en que se fabrican las prendas y su durabilidad.
Trabajamos en estrecha colaboración con pequeñas fábricas familiares, lo que favorece el cuidado en la fabricación, la transparencia y un vínculo humano genuino. Por último, apostamos por un diseño atemporal, creando piezas que pueden llevarse, lavarse y transmitirse a lo largo del tiempo.
¿Sigue trabajando con una fábrica en el oeste de Ucrania?
Sí, absolutamente. Nuestra fábrica principal está situada cerca de Lviv, en el oeste de Ucrania. Es un lugar que elegimos con mucho cuidado, ya que se corresponde con nuestros valores. Allí reina un fuerte espíritu comunitario y el saber hacer artesanal es excepcional. El cuidado y el talento de las personas que trabajan allí se reflejan en cada prenda que creamos.

- ¿Dónde encuentra inspiración para sus estampados?
Son muy personales. A menudo provienen de mis experiencias, mis viajes, mis intereses. A veces es la naturaleza, a veces ciertos objetos, o un sentimiento o un recuerdo particular. Por ejemplo, tras visitar Japón, me inspiré en la cerámica, lo que dio origen a uno de nuestros estampados. Me gusta considerarlos como pequeñas historias: simples pero llenas de significado.
- ¿Cómo es un día típico para usted, entre el trabajo y su vida familiar?
Me gusta empezar el día temprano, antes de que la casa se anime. Ese momento de calma me ayuda a reflexionar y a definir mis objetivos para el día. A partir de ahí, la jornada transcurre entre las diferentes facetas de la empresa: trabajo creativo, toma de decisiones, interacciones con el equipo. Las tardes están reservadas a la vida familiar, los amigos y las actividades al aire libre. Encontrar un equilibrio entre ambas es un reto constante, pero con los años he aprendido a gestionarlo de manera más natural.

- ¿Tiene muebles de Charlie Crane? Si es así, ¿podría contarnos un poco más sobre cómo los utiliza en el día a día?
Sí, tenemos el transat LEVO en nuestro estudio fotográfico y lo usamos constantemente. Es uno de esos muebles que funciona de maravilla: los bebés siempre están muy relajados y tranquilos en él, lo que marca una gran diferencia durante las sesiones de fotos.
- ¿Cómo se construyó su colaboración con Charlie Crane, cómo trabajaron?
La colaboración surgió de manera muy natural desde el principio, ya que compartimos los mismos valores en cuanto a simplicidad, calidad y diseño bien pensado. Nuestro motivo «Olive Garden» era el corazón de todo, y verlo trasladado a muebles nos produjo una sensación muy especial. ¡Estamos encantados con esta colaboración!

- ¿Tiene proyectos próximos para 2026 de los que le gustaría hablarnos?
Nos centramos menos en la novedad constante y más en perfeccionar lo que ya hacemos bien. Esto implica desarrollar nuestras piezas insignia, ampliar nuestra oferta en ámbitos como los tejidos de punto y la lana, y seguir respondiendo a las necesidades de nuestros clientes. Abordamos cada proyecto de manera reflexiva y bien meditada.
- Por último, una pregunta final: ¿ha estado alguna vez en París o en Francia? ¿Tiene lugares preferidos?
Me encanta París, voy regularmente por trabajo y siempre es un verdadero placer. También aprecio la región de Midi-Pyrénées por sus magníficos grandes espacios y su contacto con la naturaleza. Es un lugar tranquilo y apacible, que se corresponde perfectamente con la forma en que me gusta pasar mi tiempo.


