Hacerle sitio al bebé, todo un símbolo

Cuando se espera un hijo, parece que ocurre algo mágico y, poco a poco, se le va haciendo sitio al bebé en casa, en las relaciones, en el trabajo e incluso en la mente.

Faire de la place à bébé, tout un symbole

Seguro que lo habéis notado: cuando se espera un hijo, parece que ocurre algo mágico y, poco a poco, se le va haciendo sitio al bebé en casa, en las relaciones, en el trabajo e incluso en la mente. ¡Estos cambios y preparativos pueden suceder sin que apenas nos demos cuenta! Por eso queremos detenernos en esta primera etapa de la maternidad y la paternidad. 

1 - Hacer sitio… En casa

Aquí es donde la expresión «hacer sitio» cobra todo su sentido y vuelve tangible la llegada del bebé. Tanto si vivimos en una casa como en un piso, llega un momento en que ese pequeño que aún está en el vientre materno nos pide transformar nuestro hogar. 

En Charlie Crane, ¡podemos decir que conocemos bastante bien este tema! Llevamos más de diez años acompañando a los futuros padres en esta etapa y ya conocemos bien sus dudas: ¿cómo organizar la zona de descanso? ¿Dónde colocar el cambiador en un espacio pequeño? ¡Así nació la mesa cambiador NOGA! ¿Cómo conseguir que el bebé duerma en cualquier lugar de la casa y a cualquier hora? Nuestra colección de capazos y cunas responde a las necesidades de cada familia.

Hacer sitio en casa significa reorganizar habitaciones, vaciar estanterías o reservar un espacio para una cómoda nueva, preparar lugares donde guardar las cosas, pensar en la seguridad del bebé… ¡Pero organizarse también implica seleccionar lo que se queda y lo que no! Revisar nuestras cosas, nuestros pequeños objetos, nuestros libros… Y eso también tiene un valor simbólico. Nos desprendemos de lo superfluo para recibir al bebé. Una imagen que se repite a menudo entre los padres es la de preparar un auténtico nido. Porque sí, por pequeño que sea vuestro hijo, ¡sus necesidades serán grandes! 

2 - Hacer sitio… En la mente y en el día a día

Todos los padres lo dicen: conviene organizar el tiempo con antelación para que los acontecimientos no nos desborden. La vida en pareja, las relaciones con amigos, compañeros de trabajo y familiares, y el tiempo para uno mismo: todos esos momentos que forman parte del día a día se verán alterados durante un tiempo. Saberlo y anticiparse ayuda a preparar la llegada del bebé con tranquilidad.

Para hacerle sitio al bebé en casa durante sus primeras semanas de vida, podéis dedicaros tiempo en pareja antes de que nazca. Se trata de pensar en la posible ayuda de familiares o amigos, en cómo repartir las tareas domésticas, en quién cuidará del bebé y en reservar algún momento para estar juntos de vez en cuando y no olvidaros de vuestra relación. También conviene dedicar tiempo a estar a solas para volver a casa con más tranquilidad.

Por último, la alimentación desempeña un papel crucial en el posparto. ¿Por qué no pensar en preparar comidas saludables y nutritivas, caldos y sopas, y guardarlo todo en el congelador para esas largas semanas en las que puede resultar difícil compaginar la compra con la cocina de temporada? 

¿Lo sabíais? El cerebro de la mujer embarazada se prepara literalmente para la llegada de un hijo. Es lo que se conoce como «mommy brain». A menudo, las embarazadas sienten que no encuentran las palabras o tienen olvidos… Son síntomas relacionados con el gran cansancio que provoca el embarazo, pero también con cambios neurológicos. La naturaleza es sabia, ¿verdad?


3 - Hacer sitio… De forma simbólica 

Por último, ¿cómo no hablar de hacer sitio de forma simbólica? Con la llegada de un hijo, los cambios comienzan incluso antes de que salga del vientre de su madre. Como acabamos de ver, la futura madre se dedica día y noche a gestar al bebé, algo que le exige energía mental y física. Esto afecta inevitablemente a la pareja, que desde ese momento empieza a prepararse para pasar de ser pareja a ser padres. Además, el embarazo es una etapa que conecta a las distintas generaciones de la familia, aunque también puede reavivar tensiones o conflictos… Y, si ya hay otro hijo, se le prepara para su nuevo papel de hermano mayor. 


En definitiva, hacer sitio paso a paso, tanto de forma práctica como simbólica, es una manera de prepararse para el nuevo papel de padres, sabiendo que el bebé ocupará el lugar que le corresponde, que no tiene por qué ser el que habíamos soñado e imaginado. ¡Esa es la belleza de la maternidad y la paternidad!